Que Arenas se pringue así, me hace dudar
Son lo que antes se denominaba ladrón de guante blanco, y no por ser del PP hay que empezar a degradarlos. Si todos, de todos los colores del espectro político, son chorizos, adelante, pero no sólo son mangantes los de siempre y los demás unos pobres trabajadores a los que han tendido una trampa. La cantinela ya cansa y huele. Sin embargo, tampoco un político que se dice serio puede manifestar su apoyo públicamente a esta gente tan metida hasta la médula en ilegalidades.
Y es eso lo que hace reiteradamente Javier Arenas. Al final van a tener razón los de Democracia y Libertad en el PP, quienes tienen por centro de sus iras al líder andaluz. No es de recibo ese apoyo a Bárcenas ( a no ser que le deba algo, pues muchos políticos funcionan así... y de ahí su credibilidad), ni que lo secunde Ana Mato (aunque el Jaguar del marido no tenga nada que ver), pues esta actitud desprestigia a estos dos políticos y al partido en el que militan y al que representan.
Por ello Rajoy ha optado por guardar silencio. Probablemente no es lo que desea ver el electorado de derechas, siempre muy crítico con sus políticos, pero al menos no complace al irreductible electorado de izquierdas en su afán por desangrar al PP. Cuanto menos, es una actitud prudente, a expensas de lo que determine un juez, que es quien realmente tiene competencia. Pero desde luego, que me expliquen los motivos que impulsan a Javier Arenas y Ana Mato a ir de la mano en este asunto así como en la defensa a ultranza a Nacho Uriarte tras el error humano de éste, no propio de un político, ante Cospedal y Soraya.




