Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis

"6 julio 2007"


El resurgir de un espíritu casi olvidado


Tras el obligado parón de junio debido a los exámenes y las fiestas de San Pedro retomo el blog y, en vez de analizar los cambios ministeriales con vocación electoralista dados a conocer hoy, voy a contaros mi experiencia colaborando durante 2 tardes con la fundación Miguel Ángel Blanco.

Acudí al llamamiento hecho desde la web de nngg y me presenté junto a Diputación tras haber realizado las pertinentes compras aprovechando las rebajas. El acto que tuvo lugar allí mismo a las 12.30 del martes ni me pareció más emotivo de lo normal ni me llamó especialmente la atención, pero, sin embargo, me animó a colaborar con ellos, por lo que rápidamente me ofrecí y fui reclutado sin contemplaciones para las 2 tardes que el autobús estaría varado en el Paseo del Espolón. Y aquí comienza la experiencia.

Me presenté el martes por la tarde y fui recibido con los brazos abiertos por 2 chicas muy simpáticas (y estas palabras no indican nada más que lo dicho), una navarra, Cristina, y otra mexicana, Violeta, y con ellas empecé a trabajar, porque aunque no fue remunerado es tan duro como otros trabajos y llegas a casa agotado; por eso, ánimo a estas personas que llevan desde el 14 de junio recorriendo toda España. Ayudar en algo tan interesante como esto, para conmemorar, no el X aniversario del vil asesinato de Miguel Ángel, sino que se cumplen 10 años de aquel levantamiento pacífico y masivo del pueblo español y, en concreto, del vasco, y recordar ese espíritu que durante unos días reinó en lugares donde nadie imaginaba que fuera posible, vale su peso en oro, y de muchos quilates.

Pero si de algo estoy orgulloso es de la imagen que se llevaron de Burgos, más allá de su monumentalidad. No cesaron los elogios al compromiso y apoyo mostrado por los burgaleses durante estos 2 cortos e intensos días. En parte por la excelente ubicación del bus, en parte por la sensibilización de los habitantes de las Tierras del Cid, la gente acudió en masa al llamamiento de la Fundación y dio solemnidad a la concentración convocada para la tarde del miércoles, donde el hecho más destacado fue el pequeño resurgir de aquel espíritu de Ermua con más de dos mil manos alzadas con las palmas al descubierto durante los compases finales del acto.

Por último, siempre las pequeñas anécdotas son las que más valen la pena, y por ello, explicar qué hacíamos ahí a unos ecuatorianos venidos de EE.UU. o a una polaca de paso por Burgos, o narrarle la historia de la Tizona a uno de los colaboradores de la Fundación, o simplemente escribir un mensaje de apoyo a la familia de Miguel Ángel, hacen que estas 8 horas con ellos hayan sido de enorme provecho. Desde luego no puedo olvidar la compañía que nos brindó José Antonio Ortega Lara durante las 2 tardes y su chiste para rematar la jornada. Ahora es cuando sí que me apetecería realizar la caminata de Ermua, que he oído que llega a ser estremecedora.

0 comentarios